El Ayuntamiento recibió la posibilidad de comprar de forma preferente una vivienda protegida situada en la avenida Doctor Eduard Punset. Era una oportunidad para ampliar el parque público de vivienda y ayudar a jóvenes, familias o personas con dificultades.
Pero decidió no hacerlo. Ni siquiera hubo una respuesta oficial clara de las áreas implicadas antes de dejar pasar la oportunidad.
Eso sí: mientras renuncian a una vivienda protegida, el gobierno municipal sigue aprobando gastos para:
- Taxis y desplazamientos institucionales.
- Placas, pins y obsequios protocolarios.
- Banderas y material institucional.
- Hostelería y restauración.
- Plantas, flores y detalles de protocolo.
- Viajes, ferias, congresos y actos de representación.
Solo estos gastos de imagen, representación y protocolo ya suman decenas de miles de euros al año. Además, el propio presupuesto de órganos de gobierno para 2025 asciende a 2,22 millones de euros.
La pregunta es sencilla:
¿De verdad Salou no podía permitirse una vivienda protegida?
¿O simplemente el gobierno municipal prefiere gastar antes en propaganda, protocolo y representación que en vivienda para la gente?
Comentarios
Juntos caminamos para lograr un SALOU mejor!

